sábado, 9 de febrero de 2013

Cuando una crítica se convierte en halago

Cuando eres madre, siempre hay momentos en los que te planteas si lo que haces con tus  hijos es lo correcto. Hay muchas formas de criar y educar, y cada uno de nosotros escoge la cree que es mejor para él. Sin embargo, siempre llega el día en el que te planteas si lo estás haciendo bien.

También hay veces en los que alguien o algo te reafirman en que vas por el buen camino. A veces es una reacción de tus hijos, otras es alguien que te alaba por tu crianza o por los hijos que tienes. Sin embargo, hay ocasiones en las que la crítica de alguien cercano se convierte en todo lo contrario, y te reafirma en que estás siguiendo el camino correcto.

Hace poco me dijeron que estaba educando muy mal a mi hija. Me sorprendió y, en vez de enfadarme de buenas a primeras (mi primer impulso), pregunté porqué opinaba eso. La respuesta fue la siguiente:

"Tu hija está demasiado apegada a ti. Cuando tú estás sólo quiere estar contigo. Si estás presente y se cae, por ejemplo, llora hasta que tú la coges en brazos, nadie le sirve de consuelo más que tú. Le das teta cada vez que te pide. Duermes con ella y eso no es bueno, los niños que duermen con los padres lo pasan muy mal cuando los sacan de la cama. La has llevado demasiado en brazos, se ha acostumbrado a dormir en tus brazos o en los de su padre. Ahora no quiere ir en cochecito si estás tú, porque prefiere ir en brazos",

Pues si, a  veces se me ha pasado por la cabeza si estaba  consiguiendo formar un vínculo estrecho con P., sobretodo porque su nacimiento fue muy traumático y me separaron de ella durante tres largas horas. Tres horas en las que no pudimos vernos, ni pudo estar en mi pecho, ni pudimos iniciar la lactancia. Puede parecer poca cosa, pero después de un parto por cesárea, antinatural, con sufrimiento fetal, la separación es importante. Para más información sobre los perjuicios de la separación temprana se puede seguir leyendo aqui,

Así que cuando me hicieron la crítica que he expuesto arriba, y describieron de forma tan gráfica las características que tiene un bebé que ha desarrollado un apego seguro con su madre, me sentí enormemente orgullosa. Para quien no conozca lo que se considera apego seguro, voy a resumir algunos rasgos:

"El apego tiene una serie de características comportamentales:
  • Esforzarse por mantener la proximidad con la persona con la que se está vinculada
  • Resistirse a la separación sintiendo ansiedad, desolación y abandono ante la pérdida
  • Mantener un contacto sensorial privilegiado con la figura de apego
  • Usar la figura de apego como base de seguridad desde la cual poder explorar el mundo físico y social
  • Refugiarse en la figura de apego en momentos de tristeza, temor o malestar, buscando en ella apoyo y bienestar emocional."

En cuanto a los tipos de apego que pueden darse entre un bebé y su madre, hay cuatro tipos: 

  • Apego seguro: Se da en el 65% de los bebés. Los bebés con este tipo de apego exploran de forma activa mientras están solos con la figura de apego, y pueden intranquilizarse visiblemente cuando los separan de ella. A menudo el bebé saluda a la figura de apego con afecto cuando regresa, y si está muy inquieto, tratará de entrar en contacto físico con ella. Estos bebés son sociables con extraños mientras la madre está presente.
  • Apego resistente: Se da en un 10% de los bebés. Los bebés con este tipo de apego tratan de mantenerse cerca de la figura de apego y exploran muy poco mientras ella está presente. Se inquietan mucho cuando ésta se marcha, pero cuando regresa su reacción es ambivalente: permanece en su cercanía, pero pueden resistirse al contacto físico con ella mostrándose molestos por el abandono. Se muestran sumamente cautelosos con los extraños, aún en presencia de la figura de apego.
  • Apego evasivo: Se da en un 20% de los bebés. Los bebés con este tipo de apego muestran poco malestar cuando son separados de la figura de apego y generalmente rehuyen de ella cuando regresa aunque ésta trate de ganar su atención. Suelen ser sociables con los extraños pero pueden ignorarlos de la misma forma en que evitan a su figura de apego cuando regresa.
  • Apego desorganizado/desorientado: Se da entre un 5 y un 10% de los bebés. Es una combinación de los patrones de apego resistente y apego evasivo. El bebé puede mostrarse confuso permaneciendo inmóvil o acercarse para luego alejarse de forma abrupta a medida que la figura de apego se aproxima.
Me llama la atención que sólo el 65% de los bebés tengan este tipo de apego con su madre o padre. Quiere decir que casi la mitad de los padres no están haciendo lo correcto a la hora de criar a sus hijos, a pesar de todas sus buenas intenciones. Imagino que este estudio se basa en datos recogidos en nuestra sociedad occidental, ya que en otras culturas se fomenta mucho más la crianza respetuosa, por ejemplo, las madres portean a sus hijos prácticamente todo el tiempo, los amamantan hasta los 3, 4 años o más y duermen con ellos. Pero conseguir este tipo de apego en una cultura donde lo "correcto" parece ser todo lo contrario es todo un logro. Sobretodo por las presiones externas y las críticas de las personas más cercanas te llueven constantemente, supongo que porque son las únicas que se creen con derecho a  decirte lo que opinan.

Pero he aprendido a aceptar algunas críticas como halagos. Estoy muy feliz de recibir algunas críticas, no pienso molestarme ni enfadarme, ni siquiera voy a perder el tiempo en defenderme. Espero seguir recibiendo este tipo de censuras durante muchos años, y con mi próxima maternidad más todavía. Sigo desaprendiendo cada día gracias a mi hija.



Nota: Quien quiera más información sobre el apego seguro y la crianza respetuosa puede consultar los libros "El amor maternal" de Sue Gerhardt, "Bésame mucho" de Carlos González, "Lo que hacen las madres" de Naomi Standlen, "El concepto del continuum" de Jean Liedloff, "El bebé es un mamífero" de Michel Odent, o ver el video de la entrevista que Eduard Punset hizo a Sue Gerhardt para su programa de "Redes" titulado "El cerebro del bebé". Teniendo en cuenta que se considera bebé a los niños hasta los 3 años, en el siguiente enlace.




3 comentarios:

  1. Gracias por exponer de manera tan clara las distintas figuras de apego! Yo leí 'El amor maternal' de Sue Gerhardt y no me quedó tan claro como con tu resumen! Sigue así que lo haces muy bien!
    Nosotros también sufrimos una separación tras el nacimiento, en nuestro caso incluso más larga pero me dijeron que los bebés no se traumatizan por ello, a no ser que la madre rechace al bebé una vez que se reúnen, o la separación dure más de unas cuantas semanas.

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    1. Hola, Avencía. Gracias por tu comentario. A ver, no es que los bebés se vayan a traumatizar. Por suerte, los humanos somos capaces de superar las dificultades. Pero el vínculo no se forma de forma tan rápida ni sencilla si hay separación. Todas las separaciones son malas, aquí tienes mucha información sobre los daños que producen:

      http://www.quenoosseparen.info/

      Un beso,

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  2. Yo creo que en cierto modo idealizamos otras culturas. No porque se portee, se de lactancia materna y se coleche se va a crear un apego seguro o se está criando bien. En muchos paises subdesarrollados se hace así simplemente porque no tienen otra alternativa, pero lo hacen sin amor, por lo tanto no creo que sea lo mismo. Recordemos que la violencia hacia los niños es bastante frecuente...

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